Semana Santa

Un viaje donde nos hemos centrado en la cordillera del Atlas, aunque no falto la arena.

Año 2009, mes de Abril, Semana Santa, Comienza la aventura… Un nuevo viaje por Marruecos está en Marcha.

Como cada año nos dábamos cita los participantes en el mesón Los arcos, de Dos Barrios (Toledo) para iniciar una nueva, tras los ajustes propios de última hora iniciamos la marcha en caravana hasta Algeciras.
Llegamos al embarque a la hora prevista tomando el barco de las 15:30h con destino a Ceuta.
A las 16:30h estábamos en la frontera con Marruecos, pero una vez más, el “caos” iba a apoderarse de de la misma teniéndonos 3 horas para hacer los trámites y pasar a Marruecos.

Etapa 1: Marina Smir-Marrakech
Salimos a las 10h para inspeccionar la nueva autovía y autopista que une la frontera de Ceuta, con Tánger, pasando por el nuevo Puerto Med (impresionante infraestructura marítima).
Volvimos a la frontera, donde aún seguía el caos y tomamos la desviación a Puerto Med, que nos llevo primero por una autovía de montaña hasta el puerto (unos 16Kms) y luego por una magnifica autopista de peaje Hasta Tánger, donde tomamos la autopista hasta Rabat.
Nada más tomar la autopista tuvimos el primer percance del viaje, Fernando y su viejo Range, dijeron basta… El Range quemo la junta de culata, teniendo que ser devuelto a Tánger en grúa y repatriado a España días más tarde.
Fernando y su hija Elena, pudieron seguir viaje gracias a la generosidad de Belén, que les acogió en su coche, durante el resto del viaje, o por lo menos hasta la etapa Merzouga-Marrakech.
Tras la comida, al sol, en la autopista, llegamos sin contratiempos a Marrakech, ya al atardecer. El nuevo hotel Palm Plaza sirvió de lugar de descanso.

Etapa 2: Marrakech-Mil Kasbhas-Boulmane
Iniciábamos este día el verdadero viaje, ya con las primeras pistas de tierra, atraves del Atlas. Alguien le ha llamado a esta edición del Raid Transmorocco “el montañoso” y lo le faltaría razón.

Tras ascender el Tizi-n-Tichka y hacernos la foto de rigor en el alto, iniciamos la ruta de las mil Kasbhas que nos llevaría a Telouet y Ait Benhadou, visitando ambas fortalezas y disfrutando de una pista cada año más rota, pero muy interesante.
Una vez en Ouarzazate, por carretera iniciamos el recorrido por el valle de las rosas, también repleto de Kabhas, vegetación y agua.
Llegamos a Boulmane Dades, y al hotel Xaluca, donde nos dieron una cálida bienvenida. Íbamos a estar dos días, por lo que el descanso estaba asegurado.
Tras la cena, una buena tertulia en la cafetería, con botellón incluido cerró la jornada.

Etapa 3: Boulmane-Ameskar-Boulmane
Etapa que prometía diversión, y así fue. Salimos dirección El Kelaa M’Gouna, para tomar una pista que se adentra en las montañas. Llegando a pie de ellas, realizamos una parada en unas cuevas que sirven de cobijo a los pastores nómadas. Pudimos comprobar como viven esas gentes y les hicimos entrega de ropa y dinero.
Continuamos viaje hacia Boutghafar, la primera cadena montañosa, nos brindo desde lo alto, impresionantes vistas del pueblo, sus dos ríos y el palmeral.
Una vez en el pueblo, la pista mejoraba, incluso atravesaba un túnel en la roca (cosa insólita en Marruecos) ascendiendo hasta Amesgag, pueblo donde se iniciaba el recorrido de ida y vuelta atraves de las gargantas de Ameskar, poco conocidas, pero de gran belleza.
Los vehículos debían meterse dentro del agua y “el cauce/camino” nos guiaba atraves de sus estrechos pasos. Una vez pasada la garganta, el valle continuaba rio arriba y el camino por dentro del rio también.
Tras 5Kms de vadeos constante llegábamos a nuestro destino Ameskar, donde fuimos recibidos por todos los niños del pueblo.
Tras la comida, iniciamos la entrega de la ayuda humanitaria, regalos y ropa, que llevábamos, con la ayuda de las autoridades locales (o eso pensamos) organizando un monumental revuelo, con los chavales del pueblo.

De vuelta, y tras disfrutar de nuevo los intensos vadeos, nos desviamos para tomar otro valle que nos llevaría hasta la carretera de las Gargantas del Dades. Y a continuación al hotel.

Etapa 4: Boulmane-Nekob-Zagora
Iniciamos la pista, que nos llevaba a pie del Jbel Sargho, por una recién arreglada, al más puro estilo patagónico. Pero la alegría de los primeros kilómetros duro poco y la pista se convirtió en el camino pedregoso habitual de los pasos de montaña de Marruecos.
El ascenso es algo mas rápido, hasta el Tizi-n-Tazzazert, pero el descenso se hace eterno, una bajada de piedras, con mil revueltas, que convierten al camino en una trialera constante.
Pero la belleza del paisaje lunar reinante hace olvidar “el meneíto” y nos brinda estupendas fotos, incluso algún que otro concurso improvisado, en busca de las imitadoras de “las tetas de viana” de Guadalajara.

Una parada en el hotel Tizi, para admirar el paisaje y ya no nos detuvimos hasta la hora de comer, bajo la sombra de algunas acacias, pero con un intenso viento.
Tras la comida y el cruce de carretera de Nekob, ascendimos para buscar un paso entre montañas, con una trialera entre palmeras, que todos los participantes superaron sin problemas.

El resto de la tarde discurrió por pistas rápidas, aunque un amortiguador tocado de Carlitos y un pinchazo de Oscar, retraso a parte del grupo.
Estábamos precisamente cambiando la rueda, cuando aparecieron por la pista nuestros amigos y también socio de Iberutas, Antonio Sierra y Pelayo.

Ya en Zagora, y una vez ubicados en el Hotel Palais Asmaa, cada uno aprovecho el tiempo para hacer las revisiones, reparaciones e incluso limpieza de los vehículos.

Por la noche tras la cena, y en una de la haimas del hotel tuvimos la tertulia habitual al final de cada etapa, aunque el sueño iba haciendo merma en cada participante, y poco a poco se iban retirando a las habitaciones.

Etapa 5: Zagora-Erfoud
Una vez realizadas las compras diarias de pan, tomates y cebollas, iniciábamos la etapa, por la pedregosa pista del Coll du Tafilalet, verdadera puerta a las grandes llanuras del sur, llamadas Hamadas.
Poco a poco la velocidad iba subiendo, a medida que la pista se convertía en un plato.
Un día de navegación y orientación, donde existían varias opciones para cubrir el recorrido al haber varias pistas paralelas.
La comida la celebramos a la salida de Oum Jrane, pueblo de paso, al que le están dotando de nuevas pistas (probablemente carreteras en unos años).
Tras la comida, de nuevo las pistas rápidas, separaron al grupo en dos, los más rápidos por delante y los más tranquilos por detrás. Estos últimos se llevaron el gato al agua con la propina que les brinde, de visitar las dunas del Lago Maider, teniendo su primer contacto con la arena. Ya en Erfoud, el hotel Xaluca Maamid, nos recibió con su grupo de fonclore local. Algunos tuvieron tiempo de relajarse en la piscina o Hamman, otros, los más jóvenes, contrataron un paseo en Quad por las dunas y otros simplemente fueron al pueblo para visitar la fábrica de artesanía sobre piedra.
Una excelente cena, paella incluida, dio paso a una copa en el pub del hotel.

Etapa 6: Erfoud-Casas Voth-Merzouga
Esta vez realizamos la etapa en sentido contrario a otros años, para disfrutar al máximo del los tramos “fuera pista” de navegación.
Tras pasar por Erfoud, tomamos la carretera a Tinejad, dejando esta ultima para adentrarnos en un palmera que nos llevaba directamente a la primera casa Voth, la escalera hacia el cielo, una impresionante escalera, de adobe, que en su parte superior tiene una ranura por la que el sol se refleja sobre la escalera.
Tras subir la escalera y hacernos mil fotos, visitamos la segunda casa, la espiral, una enigmática construcción con forma de caracol, realizada con piedra negra. Y por último, tras superar algunas dunas dispersas, visitamos la ultima casa, La cuidad de Orión, una futurista kasbha.
Una vez realizadas las visitas, Enrique propuso visitar a los habitantes de una haima cercana, que se dedican al pastoreo.
El abuelo de la familia estaba enfermo de la boca y con la asistencia de Fernando, se suministramos medicamentos para bajar la inflamación, cosa que el resto de la familia agradeció, ofreciéndonos un té.
Continuamos camino, realizando unos 30Kms de fuera pista, atraves de zonas de dunas, hamadas y piedras, llegando a comer al oasis que el Xaluca tiene instalado para sus excursiones en quad.
Tras la comida, llegamos al Hotel Xaluca, de donde habíamos partido, cruzando la carretera y el Oued Ziz, para dirigirnos hasta Merzouga, no sin antes superar un pequeño cordón de dunas, y las largas hamadas que llevan hasta Merzouga.
Una vez en el Albergue Tomboctou, iniciamos una expedición a las dunas, donde se apunto casi todo el grupo.
Con la presiones a 1Kg, iniciamos el recorrido por dentro de la dunas, en dirección a la gran duna de Merzouga, para intentar llegar hasta una plataforma que existe a media altura y que ha servido de waypoint en varias ediciones de la Sahara Aventura.
Pero antes Casimiro, nos brindo una atascada memorable y algo peligrosa, que pudimos resolver sin mayores contratiempos, a Casimiro, le siguieron Belén y Paco, pero con atascos de menor importancia.
Con algunas dificultades, Paco, Belén, Enrique y Oscar consiguieron llegar al punto indicado. El resto ascendió sin problemas, Casimiro, Carlos, Carlitos, Ivan, Ángel, Pepe y Edu.
Tras las fotos iniciamos el descenso, que realmente ponía los pelos de punto debido a la inclinación, en bajada ante el temor de cruzar el coche en la pendiente.
Llegamos al anochecer al hotel, con la sensación de haber vivido una experiencia inolvidable.
Lo cual sirvió para todo tipo de comentario en la cena y tertulia posterior.

Etapa 7: Merzouga-Boulmane-Denmate-Marrakech
Un cambio de hotel, provoco que tuviéramos que realizar esta etapa Maratón de 600Kms, con cruce del atlas incluido. Pero todo se desarrollo muy bien, iniciamos la jornada visitando el lago de Merzouga, con las dunas al fondo.
Por carretera llegamos a Rissani y Alnif, donde tomamos un tramo de pista hasta Tinerhir. Como íbamos bien de tiempo, hicimos una breve visita a las gargantas del Todra, bajo una intensa lluvia.
Pero en Marruecos, nunca te puedes confiar, y el problema salta en cualquier parte. Esta vez una huelga de gasolineras, tenia desabastecida la zona de gas-oil y tuvimos grandes problemas para conseguir repostar.

Finalmente algunos lo hicimos en Tinerhir, tras estar una hora en la cola de la gasolinera y tener algún incidente con los “moritos” que se quieren colar a toda costa.
El resto reposto en Boulmane, donde comimos estupendamente cobijados de la lluvia en el restaurante de un hotel, pero utilizando nuestra comida.
Por la tarde nos esperaba el cruce del atlas, sobre el papel cosa fácil, 135Kms. Pero en la realizada este nuevo paso, poco conocido y poco transitado que evita el Tizi-n-Tichka, se hace más largo de lo que uno quisiera. Eso si las vistas, los pueblos, los barrancos, los oueds e incluso la carreterita de montaña merecen la pena.
Llegamos ya de noche Marrakech, el hotel ya lo conocíamos de la ida, el Palm Plaza. Tras la cena, consistente en un estupendo Buffet, alguno aun tenían fuerzas para visita la plaza Jna Fna y Pacha.
A la mañana siguiente partían varios participantes (Enrique, Carlos, Fernando y Belén) para España, que tenían que estar en Madrid el lunes, aunque no pudimos despedirnos, si supimos al día siguiente que habían llegado bien a España.

Etapa 8: Día de descanso
No quisimos madrugar, era nuestro día de descanso, aunque al final no sé si fue el día más cansado, debido a las intensas compras en la medina.
De nuevo Marruecos nos sorprende, huelga de Taxis, por lo que tenemos que alquilar un minibús para desplazarnos a la medina y buscarnos “la vida” para volver, menos mal que el servicio de calesas y el ingenio de algunos, obligando al vendedor de una tienda a llevarles al hotel por hacerles una compra, sirvió para que todos estuviésemos listos para la cena que teníamos preparada.
A las 20h nos recogía de nuevo el Minibus para llevarnos a Yacout un restaurante de lujo, en la medina. Dentro de un palacio digno de las mil y una noches, nos recibieron con un Cocktail (alcohol incluido) en su terraza. Después pasamos al comedor, donde nos sirvieron, ensaladas variadas de entrada y luego pollo asado con aceitunas y cordero asado, todo regado con vino de “la ribera de Meknes”. Además de postre de hojaldre.

Rotos por el cansancio volvimos al hotel y directos a la cama, al día siguiente nos esperaba la vuelta.

Etapa 9: Marrakech-Ceuta-Algeciras
Salimos temprano y con buena marcha para llegar a la frontera con tiempo de tomar el ferry a tiempo.
Un buen ritmo nos llevo a comer cerca de Larache y está en la frontera de Ceuta (de nuevo por Puerto med) sobre las 16h, aunque Paco y Carlitos se retrasaron y perdieron, llegando algo mas tarde.
Los tramites de frontera nos llevaron una media hora, excepto a Paco y Carlitos que les duro algo más. Todos embarcamos a tiempo del ferry previsto de las 17:30h, excepto Paco y Carlitos que al parar a llenar de gas-oil llegaron con el cabina de acceso cerrada, teniendo que esperar al siguiente 20:30h.

Ya en Algeciras, nuestro descanso fue en el Hotel Guadacorte, cómodamente situado a la salida de la ciudad. Una cena final, seguida de alguna copilla ya al estilo español, puso fin a otra maratoniana jornada.

Nos despedimos de Pepe, Consuelo, Paco y los Oscares, que partirían temprano para Valencia y Alicante.

Etapa 10: Algeciras-Madrid
No madrugamos demasiado saliendo del hotel tras el desayuno, sobre las 10:30h. La novedad, consistía en viajar a Madrid, por Sevilla y Mérida. El camino resulto muy cómodo, igual de rápido y sobre todo mejor carretera.

Paramos a comer en Monesterio, llegando a Madrid, sobre las 18h, sin demasiados atascos.

Gracias a nuestro patrocinadores: HP, Rogusa, Jugorsa, Ser 4×4 e Insa Turbo. Y ya estamos pensando en el año que viene…

Texto y Fotos: Eduardo Celdran

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